Ojo a las ofertas de empleo fraudulentas
Mundo laboral"¡Gana $100 por hora más incentivos!", promete uno. "¿Qué tal suenan $85,172 al mes?", pregunta otro.
Si fuesen ciertos algunos anuncios que se encuentran con frecuencia en Internet, millones de personas habrían conseguido ya buenos empleos y no estarían atravesando apuros económicos.
El problema está en que la gran mayoría de estas ofertas no son ciertas y su único objetivo es dirigir al internauta a otros sitios de la red o, en el peor de los casos, conseguir sus datos personales o su dinero.
En EE.UU., las páginas fraudulentas de búsqueda de trabajo han aumentado en el último año al amparo de la recesión económica y el crecimiento del desempleo, que alcanza los dos dígitos en algunos estados del país.
Conozca cómo identificar el engaño:
» Los expertos recomiendan estar atentos a características como la cantidad de dinero ofrecida, la redacción del anuncio –con errores gramaticales, por ejemplo– y la descripción del supuesto empleo. La mayoría de los reclamos falsos describen puestos de una manera tan vaga que prácticamente cualquiera podría ocuparlos, una estratagema para atraer a más internautas.
» Las compañías no deben pedir datos personales como cuentas bancarias o el número de la tarjeta de crédito. Muchas empresas reclaman esta información para transferir la nómina, pero ello ocurre siempre después de haber firmado el contrato de trabajo.
» Ponga especial atención en la información de contacto suministrada por el presunto empleador. Una de las características típicas de estos fraudes es el uso de direcciones de correo electrónico de servicios tipo Hotmail.com como forma de contacto.
» El anuncio tampoco suele incluir el teléfono, dominio en Internet o dirección física de la compañía.
» Busque el nombre de la firma en Google y recoja toda la información posible sobre el presunto empleador: dónde están, quiénes son y si su nombre aparece en otros listados de empresas.
» También conviene llamar directamente al departamento de Recursos Humanos de la compañía para confirmar la existencia del puesto vacante.
» No se olvide de usar su sentido común y acuérdese de la vieja expresión: si suena demasiado bueno para ser cierto, probablemente lo es.