¿Valen la pena?
Conozca la realidad de las propiedades en foreclosureLas casas embargadas representan una oportunidad para los compradores que van en busca de gangas, pero el proceso para adquirirlas puede ser complicado.
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"Es mercado de compradores", es la frase que escuchan a menudo quienes piensan adquirir una vivienda en medio de esta crisis hipotecaria, la cual ha dejado a miles de propietarios con casas cuyos valores han bajado drásticamente y ya no se venden con tanta facilidad como antes.
Las propiedades en foreclosure, es decir, aquellas que han terminado en ejecución hipotecaria, han ganado mucha popularidad durante los últimos dos años debido a que suelen tener precios muy bajos. Pero como en la mayoría de los casos el banco es el vendedor de la vivienda, el proceso de compra puede resultar más largo y complicado, por lo que es clave estar preparado y tener paciencia.
Unas 358,471 viviendas en Estados Unidos recibieron una notificación de foreclosure en agosto, lo que representa un incremento de casi 18 por ciento en comparación con el mismo mes de 2008.
Fuente: RealtyTrac.
Problema:
Algunas personas optan por comprar una casa embargada en las subastas que se llevan a cabo una vez al mes en las cortes locales. Allí, los precios tienden a ser mucho más bajos (a veces se venden por 10 mil dólares menos), ya que los bancos están perdiendo dinero en estas propiedades y buscan venderlas lo más rápido posible. Sin embargo, quienes compran una casa en una subasta casi siempre pagan con dinero en efectivo y no tienen la posibilidad de ver la propiedad primero o pedir una inspección.
Solución:
Si usted es comprador por primera vez, no se recomienda adquirir su casa a través de una subasta, a menos que haya investigado bien el proceso o tenga la ayuda de alguien con experiencia en estas transacciones. Las subastas suelen ser una mejor opción para los inversionistas.
Problema:
Adquirir una vivienda embargada puede significar muchas demoras, en comparación con una compra tradicional. Esto ocurre principalmente con el cierre, ya que en lugar de realizarse de 30 a 45 días después del comienzo del proceso, puede tomar hasta tres meses. Puede que exista algún gravamen en la propiedad o que los abogados del banco estén en otro estado y esto genere los retrasos. Además, es común que la fecha del cierre cambie a última hora, y muchos bancos le cobran al comprador hasta 150 dólares por día hasta que se finalice la compra.
Solución:
Una opción es pedir un periodo de cierre de 60 días a la hora de hacer su oferta, dándole suficiente tiempo al banco y a su agente de bienes raíces para llegar a los acuerdos necesarios. Así, usted baja la probabilidad de incurrir en multas.
Problema:
Quienes quieren una casa embargada la compran en las condiciones en que se encuentra y es común que estas viviendas requieran de muchas reparaciones. Y a diferencia de una compra tradicional, en la que usted puede negociar con el vendedor para que pague por algunos de los arreglos necesarios, en el caso de las propiedades en foreclosure el vendedor es el banco, y ellos no suelen ofrecer ninguna compensación por daños.
Solución:
Es recomendable llevar a un contratista para que inspeccione la casa antes de hacer una oferta formal. Pídale a esta persona que le dé un estimado de cuánto tendrá que invertir en la propiedad. Compare este monto con lo que podría gastar en una vivienda similar para determinar si vale la pena adquirir la casa embargada.
Fuentes: Randy Watson, agente de bienes raíces para Remax Leading Edge, y Pete Serrano, abogado de bienes raíces para el bufete, Rubin Lublin Suarez Serrano.
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