La pasión de una venezolana y un iraní
por la danza andaluza dio origen a la fundación de Caló
Gitano, una compañía de baile que promueve esta tradición.
Los seis integrantes de la compañía de flamenco Caló
Gitano no son españoles y sin embargo están unidos
por la magia de esta danza andaluza desde el 2004.
Los
seis integrantes de la compañía de flamenco Caló
Gitano no son españoles y sin embargo están unidos
por la magia de esta danza andaluza desde el 2004.
La aventura de Caló Gitano se inició en 2000 cuando
la venezolana Marianela 'Malita’ Belloso, recién llegada
de Caracas, Venezuela, conoció en una fiesta al guitarrista
de flamenco Farzan 'Fernando’ Kendrick, de origen iraní.
Después del saludo inicial ambos entusiastas del flamenco
comenzaron a reunirse periódicamente para ensayar su baile
preferido.
“Después de un año de reunirnos en sitios privados,
decidimos incursionar en sitios públicos. Así fue
que en 2001 comenzamos a ofrecer presentaciones en un restaurante
en Midtown que ya desapareció”, recordó Belloso.
Fue en ese sitio que la polaca Ania Yeas se acercó a Belloso
para pedirle que le diera clases de flamenco.
“Debido a que soy maestra de español en una escuela
en Decatur y en ese entonces daba clases de salsa no tenía
tiempo para enseñar flamenco y me negué. Sin embargo,
Ania insistió por casi un año y en 2003 comencé
a darle clases. Al poco tiempo ella trajo a su amiga, la suiza Diana
Corica para que tomara clases”, añadió la bailadora
venezolana.
En esa época, Belloso viajó a España para estudiar
una maestría en lengua y cultura española y allá
conoció a la que hoy es la cuarta bailarina de Caló
Gitano, la brasileña Isabel Blankenshep. De regreso a Atlanta,
Belloso invitó a su amiga carioca a unirse al grupo.
En 2004, las cuatro bailarinas, junto a Kendrick, y el esposo de
Belloso, Kevin Wilson, un abogado estadounidense de profesión
y cantante por devoción, comenzaron a diversificar sus presentaciones
de flamenco en eventos privados, escuelas, festivales y restaurantes.
“A mi esposo lo convencí, ya que canta muy bonito,
para que aprendiera a cantar flamenco. Al principio se le hizo difícil
pero poco a poco fue mejorando”, dijo Belloso.
De esa manera, estos seis amantes del flamenco se encontraron en
Atlanta y juntos van por la ciudad contagiando a personas con la
pasión del flamenco.
¿Qué significa el flamenco
para ellos?
Diana Corica: "Tengo 26 años y soy de Suiza. El flamenco
es una manera de expresar mis más profundos sentimientos,
malos y buenos. Cuando bailo flamenco me tomó un descanso
de la realidad y de mis problemas y me inmerso en otra dimensión,
enfocando en mi cuerpo una fuerza interna par escuchar la pureza
de la música”.
Kevin Wilson: "Tengo 36 años y soy cantante y estoy
aprendiendo a bailar flamenco. Para mi el flamenco es a transmisión
de la pasión, el poder, la alegría, la tristeza y
de la vida a través de la música y la danza”.
Isabel Blankenshep: “Tengo 35 años, y el flamenco para
mí es un sueño en vida. Es intoxicante, cuando escucho
el cante flamenco y el toque de la guitarra me dan escalofríos.
Flamenco para mí es pasión. Bailar flamenco es soñar
despierta”.
Ania Yeas: “Tengo 25 años y para mi el flamenco es
un constante desafío para explorar esta fascinante forma
de arte. Y siento una gran recompensa cuando soy capaz de expresar
mis emociones a través de la danza”.
Marianela Belloso: “Tengo 33 años y el flamenco significa
pasión, y eres capaza expresar tu personalidad y quién
eres en realidad. Tu le pones tu propia personalidad y expresas
todo lo que eres y sientes”.