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Salida con repercusiones

El peligro de perder la contribución de los inmigrantes a la economía de EE.UU.
Analistas advierten que la partida de los indocumentados de la fuerza laboral y empresarial afectaría negativamente al país.


11/12/2009

Esteban Martínez se cansó de vivir en Estados Unidos. Con el mismo ímpetu con que decidió radicar aquí hace más de 20 años, resolvió volver a su natal México para reunirse con su familia.

La ausencia de sus hijos, la crisis económica y las leyes contra la inmigración ilegal fueron sacándolo poco a poco del país.

Miguel Martínez/MH
» Expectativa. Esteban Martínez espera hacer una nueva vida en México, al lado de sus hijos de cuatro y seis años, de los cuales se separó en 2005.
 

"Llegó un punto en el que puse todo en la balanza y me di cuenta de que en realidad lo que quiero es estar con mis hijos", dijo Martínez.

En sus maletas lleva regalos, ropa, papeles, libros... todo lo que no pudo vender a través de un servicio gratuito de clasificados en Internet.

Pero eso no es todo lo que se lleva. Con su partida desaparece un inmigrante que por varios años generó empleo, pagó impuestos e hizo prosperar un pequeño negocio de construcción.

"No era una gran empresa, pero me iba bien. No me puedo quejar", aseguró el mexicano.

Martínez calcula que su compañía generaba entre 450 y 500 mil dólares al año y le daba empleo fijo a cinco o seis personas. Cuando tenía proyectos grandes llegaba a contratar hasta a 10 trabajadores.

Para él, sus ganancias e inversiones eran suficientes y no tenía la ambición de hacerse millonario. Sin embargo, si otros inmigrantes en situaciones similares dejaran el país, el impacto en la economía podría notarse, de acuerdo con Marc Rosenblum, analista del Migration Policy Institute.

"En general, los inmigrantes indocumentados son dueños de negocios, consumidores y productores. Si ellos se fueran, la economía lo sentiría y la recuperación después de la recesión sería más dura", señaló Rosenblum, quien agregó que es difícil saber cuántos indocumentados son propietarios de negocios en el país.

Si bien no se han hecho estudios para determinar esa cifra, el profesor de la universidad Southern California, Harry Pachon, dijo a la revista Fortune en 2006 que calculaba que entre ocho y 10 por ciento de los indocumentados que viven en el país son propietarios de negocios.

Inmigrantes de salida

No solo la pérdida de dueños de empresas pequeñas sería grave para la economía de EE.UU., de acuerdo con expertos.

Como Martínez, muchos han sido empleados antes de ser empleadores. El mexicano trabajó por varios años con amigos que tenían una empresa de construcción. Hay quienes prefieren la seguridad que trae un empleo y no arriesgarse a crear negocios.

Como sea, el caso es que la mayoría trabaja. Cerca del 94 por ciento de los hombres indocumentados y 58 por ciento de las mujeres forman parte de la fuerza laboral, de acuerdo con un informe del Pew Hispanic Center.

Si estos trabajadores se fueran del país -deportados o por voluntad propia- se dejarían de gastar 1.7 billones (trillions) de dólares al año y se perderían al menos 8.1 millones de trabajos, según un reporte del Perryman Group, una firma que hace análisis económicos y financieros.

"En los sectores de agricultura y construcción el efecto inicial sería extremadamente perjudicial", señaló el informe.

Los trabajos que quedarían disponibles tendrían que ser ocupados por estadounidenses que deberían estar dispuestos a tomar un puesto que está por debajo de su nivel educativo y de sus habilidades, según David A. Jaeger, analista del Center for American Progress.

De cara al futuro

En cuanto a Martínez, él tiene claro que su futuro está en México. Sabe que le esperan muchos retos, pero está dispuesto a ponerles el pecho como lo hizo aquí durante tantos años.

"Solo espero cosas buenas. Dicen que es difícil y sí siento un poco de tensión por lo que va a pasar, pero también sé que uno mismo se traza su destino y tengo en mente varias cosas", dijo.

Martínez quiere regresar a la universidad, pero no para estudiar sistemas, la carrera que dejó para venir a EE.UU. Su experiencia en el campo de la construcción le ha sembrado la curiosidad de estudiar arquitectura.

Se va sin remordimientos. Se lleva las experiencias que vivió y la seguridad de que deja muchos amigos.

¿Qué pasa en Georgia?

Un informe publicado recientemente por el Immigration Policy Center arrojó datos nuevos sobre las características de la población latina e inmigrante en Georgia e hizo algunas proyecciones sobre qué pasaría si los trabajadores indocumentados salieran del estado.

Estos son algunos de los datos que proporciona el reporte:

» Los latinos representan el 7.6% de la población de Georgia (725,401 personas).

» El poder de compra de los hispanos en Georgia llegó a los 15.1 mil millones de dólares en 2008, un aumento de 1037 por ciento desde 1990.

» Los negocios propiedad de latinos en Georgia generaron un total de 4.2 millones de dólares y dieron empleo a 20,412 personas en 2002.

» Los inmigrantes representaban el 11.9 por ciento de la fuerza laboral de Georgia en 2007.

» Los indocumentados representaban 6.3 por ciento de la fuerza laboral del estado en 2008.

» Si todos los indocumentados que viven en Georgia se fueran, el estado perdería 21.3 mil millones de dólares en gastos y 132,460 puestos de trabajo.

» Los inmigrantes indocumentado contribuyeron entre 215.6 y 252.5 millones de dólares en impuestos de ventas, ingresos y propiedad en 2006.

Fuente: Immigration Policy Center

En cifras

1 de cada 8 personas que viven en EE.UU. es inmigrante

1/3 de esos inmigrantes son indocumentados

5% de los trabajadores del país son indocumentados

8 millones de indocumentados formaban parte de la fuerza laboral del país en 2008

Fuentes: The Perryman Group e Immigration Policy Center

 

 

La legalización paga

Ventajas de la legalización

Por Linda Carolina Pérez
11/12/2009

Hijos felices, trabajadores satisfechos, más universitarios y nuevos propietarios de viviendas: éstas son solo algunas de las ventajas que traería un programa de legalización para los millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.

Analistas y académicos llegaron a la conclusión de que éste sería el panorama, con base en sus investigaciones sobre la vida de los millones de inmigrantes que obtuvieron estatus legal a través de la ley de amnistía aprobada en 1986, conocida como IRCA, por sus siglas en inglés.

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"Lo que aprendimos de la IRCA nos da una pincelada de lo que podemos esperar de un nuevo programa de legalización", aseguró Sherrie A. Kossoudji, en un informe para el Immigration Policy Center.

"La legalización de los inmigrantes indocumentados nos ayuda a todos", puntualizó la profesora.

Los inmigrantes que se beneficiaron de la IRCA mejoraron considerablemente su estatus socioeconómico y no habría razón para dudar que lo mismo sucedería en caso de una nueva legalización, de acuerdo con la investigación de la firma consultora Rob Paral & Associates.

"Una reforma migratoria no sería un obstáculo para la recuperación de la economía. Sería parte de la solución", señaló el informe.

Si bien los economistas no se han puesto de acuerdo sobre el impacto económico de la legalización, es claro que habría un estímulo significativo, explicó el analista del Migration Policy Institute Marc Rosenblum.

"Al pasar a ser parte de la economía formal, los inmigrantes tendrían acceso a mercados que antes no tenían. Por ejemplo, tendrían acceso a más préstamos para comprar casas y carros. Podrían viajar a sus países de origen", dijo Rosenblum.

La legalización permitiría que trabajadores indocumentados se convirtieran en empleados reconocidos por la ley, ganaran salarios más altos, gastaran más dinero en Estados Unidos y pagaran regularmente impuestos, de acuerdo con Kossoudji.

Todos ganan

Un cambio en las leyes migratorias no solo traería beneficios económicos.

"La legalización mejoraría instantáneamente las vidas de 5.5 millones de niños menores de 18 años que viven con sus padres indocumentados", aseguró Kossoudji.

De esos menores, 1.5 millones son indocumentados y un millón vive en casas donde todos los miembros de la familia también lo son.

Esos niños viven con miedo de que su familia se separe y enfrentan grandes dificultades para obtener altos niveles educativos, explicó la profesora.

"La legalización sería el programa federal de desarrollo de la fuerza laboral y antipobreza más barato en la historia del país. Los niños legales y sus familias aprenderían más, ganarían más y contribuirían más a este país", afirmó

Kossoudji.

¿Qué fue de ellos?

Los indocumentados que regularizaron su estatus a través del programa de amnistía de 1986 vieron grandes cambios en su participación en la sociedad estadounidense. Estas personas son llamadas en algunos estudios "inmigrantes IRCA".

» En 2001, uno de cada cinco era ciudadano estadounidense.

» Menos enviaron dinero a sus países de origen y, si lo hicieron, fue menos de lo que mandaban antes de la legalización.

» En 1990, solo 30 por ciento de los inmigrantes IRCA de entre 16 y 24 años tenía un diploma de secundaria o un nivel educativo superior al bachillerato. En 2006 la cifra subió al 58 por ciento.

» Un 34 por ciento de los inmigrantes IRCA entre los 35 y los 44 años era dueño de casa en 1990. En 2006 casi el 68 por ciento lo era.

» Los que tenían entre 16 y 24 años en 1990 aumentaron su participación en la fuerza laboral de 67 a 80 por ciento en 2006.

» El porcentaje de inmigrantes IRCA que ocupa puestos a nivel gerencial aumentó de 9 por ciento en 1990 a 17 por ciento en 2006.

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