Reforma migratoria en la cuerda floja
Congresistas se juegan la reelección en noviembreLa victoria del republicano Scott Brown en Massachusetts ha generado opiniones encontradas en torno a la posible aprobación de una reforma migratoria este año.
Mientras que organizaciones a favor de la reforma aseguran que el triunfo de Brown, quien se quedó con el escaño en el Senado que dejó vacante el demócrata Ted Kennedy, no impedirá un cambio en las leyes migratorias, otros descartan de tajo una nueva legislación.
Quienes creen que la victoria electoral de Brown empaña las posibilidades, no solo de reforma migratoria, sino de salud y otras iniciativas, se apoyan en el hecho de que los demócratas han perdido la "supermayoría" en el Senado.
En el Senado se necesitan 60 votos, de un total de 100, para que el partido que tiene la mayoría calificada o "supermayoría" pueda frenar las tácticas dilatorias de la oposición.
Al convertirse en el senador número 41, Brown les daría a los republicanos la oportunidad de entorpecer la votación definitiva de cualquier proyecto de ley al que se opongan.
Sin embargo, para los más optimistas la elección de Brown no significa un obstáculo insuperable y la campaña para promover el cambio debe continuar.
"La reforma siempre se ha trabajado bajo un concepto bipartidista. No hay manera de que se apruebe solo con apoyo republicano o demócrata. Se necesitan los votos de los dos partidos", dijo a MundoHispánico Rafael Prieto, asesor para medios en español de America's Voice, una organización que lucha por la reforma migratoria.
"No hay que bajar la guardia. Lo peor que podemos hacer es decir que esto no se va a lograr", agregó.
De acuerdo con Prieto, este año es el ideal para presentar y discutir el proyecto de reforma migratoria, pues a diferencia de 2007, último año en el que se tocó el tema, los sectores a favor de una nueva ley tienen una estrategia común.
Además, señaló, el movimiento a favor de la reforma cuenta con el compromiso del presidente Barack Obama, quien desde las multitudinarias marchas de inmigrantes en 2006 ha manifestado su apoyo a una nueva ley que beneficie a los indocumentados.
"En la agenda de la página web de la Casa Blanca aparece la reforma migratoria como uno de los temas centrales y el presidente ha asignado a un equipo liderado por (la secretaria de Seguridad Nacional) Janet Napolitano para trabajar en el tema", afirmó Prieto.
Mientras que grupos nacionales y locales se muestran positivos y continúan con sus campañas para presionar por la reforma, otros se muestran escépticos.
"Ojalá que me tenga que comer mis palabras, pero no creo que este año pase una reforma migratoria", aseguró el abogado Charles Kuck durante un seminario de inmigración en Atlanta.
Kuck está de acuerdo con que la reforma es un asunto bipartidista, pero aseguró que en un año de elecciones pocos legisladores estarán dispuestos a poner en riesgo su escaño por un cambio en las leyes migratorias.
"Es mucha la gente que llama a su congresista a decir que no quiere reforma", dijo Kuck. "Para un congresista es una lucha que no vale la pena", agregó.
Por su parte Dan Stain, presidente del grupo ultraconservador Federación para una Reforma Migratoria Estadounidense, sugirió que el congresista que apoye una reforma que otorgue una amnistía estará cometiendo "suicidio político".
"Las elecciones del martes (19 en Massachusetts) demuestran que cualquier político, en cualquier lugar del país, que ignora la evidente oposición del público a una amnistía para los extranjeros ilegales, lo hace a su propio riesgo", apuntó Stain en un comunicado de prensa.
Si bien algunos ven como un riesgo para los legisladores apoyar una reforma, el no hacerlo también los puede meter en problemas.
"A los latinos y a otros inmigrantes que les preocupa profundamente este asunto no verán con buenos ojos a los partidos y políticos que hablan bonito durante campañas políticas pero no toman acción cuando asumen el cargo", aseveró Janet Murguía, presidenta del Consejo Nacional La Raza.
"El Partido Demócrata va a perder a esos votantes latinos que votaron por Obama pensando que iba a lograr una reforma migratoria", apuntó Kuck.
Expertos políticos esperan que en las próximas semanas el senador demócrata Charles Schumer y el republicano Lindsey Graham se reúnan para hablar de lo que cada uno de sus partidos espera de una reforma. Posteriormente Schumer presentaría un proyecto de ley en el Senado.
En la Cámara ya hay una propuesta que presentó a fines del año pasado el representante demócrata Luis Gutiérrez y no se descarta que otros legisladores presenten más proyectos.
65% de los votantes estadounidenses preferirían que el Congreso debatiera la reforma migratoria en 2010 y no el año siguiente
69% de los votantes demócratas
67% de los independientes
62% de los republicanos
Apoyan una reforma migratoria integral
Fuente: Encuesta de Benenson Strategy Group para America's Voice - Diciembre 2009
En realidad es muy dificil por la controversia de otros políticos que no están de acuerdo en esa parte. Obviamente todo puede suceder y yo creo que sí habrá arreglos para los inmigrantes, pero se va tomar su tiempo.
Elmer Hernández,
Guatemalteco, reside en Chamblee.
Yo pienso y tengo fe de que sí. El año pasado, Obama no pudo dedicarse a los hispanos porque primero tenía que atender los asuntos de mayor importancia para los americanos.
Marlén Meléndez
Hondureña, reside en Kennessaw.
Pues ojalá que sí, porque supuestamente tiene el respaldo de la mayoría. Aunque a veces lo dudo, porque no ha cumplido nada: ni cerró (la prisión de) Guantánamo, siguió con la guerra. No sé porqué le dieron el premio Nobel si no ha hecho nada que lo haga acreedor de ello.
Javier Ortiz,
Mexicano, vive en Marietta.
Primero Dios que sí la haya, porque la necesitamos, pero he estado viendo que (Obama) como que no cumple lo que dice. Cuando quería el voto por supuesto que ofreció el cielo y la tierra.
Melissa Mejía,
Hondureña, reside en Norcross.
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